El moho en los alimentos. El peligro en la cocina

Salvo el moho que podemos encontrar en el queso, el cual le confiere su sabor especial, el resto de moho en los otros alimentos procede de otros organismos muy diferentes al Penicillum.

Mucha gente que va a la despensa a por fruta se encuentra con que algunas piezas de fruta o de fiambre presentan pintas de moho o en el peor de los casos tramos grandes con pelitos verdes o moho más crecido.Y esto no es una broma.

Algunas personas confunden las bacterias con el moho. Mientras que las bacterias son seres unicelulares el moho es una colonia de organismos pluricelulares de tamaño microscópico que se alimentan de material orgánico. Crecen y escalan las superficies del alimento, liberando después las esporas. Probablemente tus conocidos te dirán que quitando “los pelitos o el polvillo” es suficiente pero no es así. El moho tiene raíces que penetran en el alimento, suficientemente pequeños para no verlos, pero que son igualmente  nocivos para tu salud. Además de que respirar ese “polvillo” puede crear serios problemas de salud en tus pulmones.

El moho durante su crecimiento y expansion metaboliza los productos organicos liberando aflatoxinas. Una toxina que ha levantado alarmas en la ultima decada en Europa y ha llevado a examinar los indices de esta toxina en todos los alimentos transportados y almacenados. Las aflatoxinas son difícilmente reducibles en el cuerpo humano y son genotoxicas, lo cual las hace altamente peligrosas y un potencial carcinogeno. Algunos síntomas agudos de la exposición a las aflatoxinas son: vómitos, diarrea, daño al hígado, convulsiones, edema pulmonar, subdesarrollo infantil..

Para evitar la formación de moho en los alimentos en casa es recomendable no exponerlos al calor, si es posible lavalos con Agua+Bicarbonato sodico antes de almacenar, y mantener limpia la despensa de alimentos o el frigorífico.

Anuncios